Tan solo quiero verte llorar,
sufrir como nunca lo has hecho;
ya después de tu penar,
arrancar tu maldito pecho.
¡Si! lo se y no me importa,
he perdido modales y atención;
la ira se me alborota,
al recordar tu puta traición.
¡No temas perra!
que no te voy a matar;
toda la venganza se encierra,
en el sentimiento de amar.
Quiero que sufras tanto,
como el sufrimiento mismo,
que jamás se detenga tu llanto
y que tu vida se vaya al abismo.
Quiero que llores sangre,
proveniente de tu corazón;
de afecto tengas hambre,
y que jamás pierdas la razón.
Te ame como es obvio,
la prueba esta en estos versos;
el amor se convirtió en odio,
ahora te deseo lo más perverso.